martes, 29 de septiembre de 2020

¿Qué es el Crecimiento Económico?

 

¿Qué es el Crecimiento Económico?

Crecimiento Económico - Macroeconomía

El crecimiento económico es el aumento de la cantidad de trabajos que hay por metro cuadrado, la renta o el valor de bienes y servicios producidos por una economía. Habitualmente se mide en porcentaje de aumento del Producto Interno Bruto real, o PIB.

El crecimiento económico así definido se ha considerado (históricamente) deseable. Porque guarda una cierta relación con la cantidad de bienes materiales disponibles y por ende, una cierta mejora del nivel de vida de las personas.

Sin embargo, no son pocos los que comienzan a opinar que el crecimiento económico es una peligrosa arma de doble filo. Ya que dado que mide el aumento en los bienes que produce una economía, por tanto también está relacionado con lo que se consume o, en otras palabras, gasta.

La causa por la que según este razonamiento el crecimiento económico puede no ser realmente deseable, es que no todo lo que se gasta es renovable. Ejemplo: muchas materias primas o muchas reservas geológicas (carbón, petróleo, gas, etc).

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Teoría del Crecimiento Económico

El crecimiento suele calcularse en términos reales para excluir el efecto de la inflación sobre el precio de los bienes y servicios producidos. En economía, las expresiones “crecimiento económico” o “teoría del crecimiento económico” suelen referirse al crecimiento de potencial productivo. Esto es: la producción en “pleno empleo”, más que al crecimiento de la demanda agregada.

En términos generales el crecimiento económico se refiere al incremento de ciertos indicadores. Como la producción de bienes y servicios, el mayor consumo de energía, el ahorro, la inversión, una Balanza comercial favorable, el aumento de consumo de calorías per cápita, etc. El mejoramiento de éstos indicadores debería llevar teóricamente a un alza en los estándares de vida de la población.

El crecimiento económico de un país se considera importante, porque está relacionado con el PIB per cápita de los individuos de un país. Puesto que uno de los factores estadísticamente correlacionados con el bienestar socio-económico de un país es la relativa abundancia de bienes económicos materiales y de otro tipo disponibles para los ciudadanos de un país. El crecimiento económico ha sido usado como una medida de la mejora de las condiciones socio-económicas de un país.

Sin embargo, existen muchos otros factores correlacionados estadísticamente con el bienestar de un país. Siendo el PIB per cápita sólo uno de estos factores.

Lo que se ha suscitado un importante criticismo hacia el PIB per cápita como medida del bienestar socio-económico, incluso del bienestar puramente material. (Ya que el PIB per cápita puede estar aumentando cuando el bienestar total materialmente disfrutable se está reduciendo).

Crecimiento a corto y largo plazo

La variación a corto plazo del crecimiento económico se conoce como ciclo de negocio. Casi todas las economías viven etapas de recesión de forma periódica. El ciclo puede confundirse puesto que las fluctuaciones no son siempre regulares. La explicación de estas fluctuaciones es una de las tareas principales de la macroeconomía. Lea También: El Ciclo Económico

Hay diferentes escuelas de pensamiento que tratan las causas de las recesiones. Si bien se ha alcanzado cierto grado de consenso (véase keynesianismo, monetarismo, economía neoclásica y economía neokeynesiana). Subidas en el precio del petróleo, guerras y pérdidas de cosechas son causas evidentes de una recesión.

La variación a corto plazo del crecimiento económico ha sido minimizada en los países de mayores ingresos desde principios de los 90. Lo que se atribuye en parte a una mejor gestión macroeconómica.

El camino a largo plazo para el crecimiento económico es un asunto fundamental del estudio de la economía. El aumento del PIB de un país suele considerarse como un aumento en el nivel de vida de sus habitantes. En periodos de tiempo largos, incluso pequeñas tasas de crecimiento anual, pueden tener un efecto significativo. Gracias a su conjugación con otros factores.

Una tasa de crecimiento del 2,5% anual conduciría al PIB a duplicarse en un plazo de 30 años. Mientras de una tasa de crecimiento del 8% anual, llevaría al mismo fenómeno en un plazo de sólo 10 años. Ejemplo: Algunos países como los tigres asiáticos. Cuando una población aumenta para ver mejoras en el nivel de vida, el PIB tiene que crecer más rápido que esa población. Este análisis busca entender por qué existen tasas muy dispares de crecimiento económico en algunas regiones del mundo.

Crecimiento económico sostenido:

Es un concepto relativamente nuevo dentro de la historia humana. El crecimiento del PIB por años fue muy bajo por lo que no se tomó a consideración en los pensadores de la época. Fue hasta después de 1800 que el PIB per capita podía cambiar el nivel de vida en una o dos generaciones.

Las tasas de crecimiento difieren entre naciones. Y una variación en la misma en el periodo de un año tiene gran impacto sobre el nivel de ingreso per cápita en un periodo prolongado.

“Regla del 70”

Cuando un país tiene una tasa de crecimiento en su PIB de X% anual, toma 70/X años duplicar el ingreso.

El crecimiento de los ingresos se puede dividir en dos categorías principales:

  • Crecimiento por aumento de las rentas
  • Y aumentos de productividad

A largo plazo, el progreso tecnológico es necesario a fin de mejorar los niveles de vida. Ya que no es posible aumentar las rentas indefinidamente mediante el trabajo. El intento de añadir capital al proceso de producción constantemente, topará necesariamente con amortizaciones marginales en disminución.

Coeficiente de Gini, el detector de la desigualdad salarial

 https://www.bbva.com/es/coeficiente-gini-detector-la-desigualdad-salarial/

lunes, 31 de agosto de 2020

EMPRESTITO BARING (1824)

 El empréstito Baring


Bernardino Rivadavia fue el inventor local de “la deuda eterna”. En 1824, siendo Ministro de Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, autorizó pedir un préstamo a la Baring Brothers (Inglaterra) por un millón de libras esterlinas. Este préstamo fue impuesto como parte de la estrategia geopolítica de dominación de Gran Bretaña, para condicionarnos económicamente e impedir nuestro crecimiento como Nación independiente. Respondió más a las necesidades inglesas de asegurarse la subordinación colonial que a necesidades locales.

El argumento para pedir el préstamo fue el supuesto propósito de construir un puerto, fundar ciudades y dar aguas corrientes a Bs.As. (nada de eso se hizo finalmente).

Al momento de aprobar el pedido del epréstito, alguien preguntó:

- ¿Pero como vamos a devolver un millón de libras esterlinas?
- Muy facil -le contestaron- con las rentas de aduana, que son trescientas mil libras esterlinas por año; en tres años devolvemos el millón de libras esterlinas.
- Pues entonces -replicó- esperemos tres años y construimos las obras sin pedir ningún empréstito...

Ante tal argumento, la secion quedó en silencio, a punto de rechazar la propuesta, pero apareció el fatal argumento:

- Si entra un millon de libras esterlinas, se reactiva toda la economía -y se aprobó el pedido.

(Es el mismo argumento que seguimos escuchando para endeudarnos indefinidamente)

Con algunas honrosas excepciones y resistencias, se aprobó pedido y se autorizo a un ”consorcio” (Guillermo y Juan Parish Roberston, Braulio costa, Miguel Siglos y J. Pablo Sáenz Valiente) para negociarlo en Londres al 70 % de su valor. La estafa era tan evidente que el principal banquero ingles (Nathan Rostschild) se abstuvo de participar, y finalmente se negoció con la casa Baring. El país se comprometió por una deuda de 1.000.000 de Libras al 6 % de interés anual garantizadas con rentas y hasta con tierra pública. Del millón de Libras se descontó la comisión del “consorcio” (120.000), intereses y “servicios” adelantados, quedando en definitiva un saldo de 560.000 Libras, que debía recibir Bs.As. por el 1.000.000 que se endeudaba.

Cuando el gobierno reclama el envío del dinero, Baring remite 2.000 en monedas de oro, 62.000 en letras de cambio (papelitos) y propone por “prudencia de mandar dinero a tanta distancia”, dejar depositado en su banco los 500.000 restantes, pagando 3 % de interés anual. (Un negocio redondo. Pedir dinero, al 6 % y prestarlo al 3 % “al mismo prestamista”)

Ni se construyó el puerto ni se puso un solo caño en Bs.As. Se pago catorce veces la deuda, hasta cancelarla en 1.904.

Los Hermanos Baring no eran solamente banqueros, sino funcionarios de los organismos de la política imperial: la Tesorería Británica, el Ministerio de Hacienda, y de la Compañía de Indias.

Rivadavia garantizó el pago de esa deuda con las tierras públicas de Buenos Aires (Ley de enfiteusis). Posteriormente extendió la garantía hipotecaria a todas las tierras públicas de la Nación. (“quedan especialmente afectadas al pago de la deuda nacional, la tierra y demás bienes inmuebles de propiedad pública cuya enajenación se prohíbe”).Ya no pudieron venderse tierras públicas con fines de colonización.

Con el mismo propósito el Imperio Británico concedió préstamos a varios países latinoamericanos (México, Colombia, Chile, Perú, Centroamérica) que se estaban independizando de España. Firmaron, también, “acuerdos de comercio y amistad recíprocos”, que otorgaron beneficios a los comerciantes ingleses que dominaban en esas regiones.

Como era lógico suponer, faltó dinero para pagar esa deuda. En consecuencia, en 1828 se liquidó la escuadra naval y se dieron en pago dos fragatas que se estaban construyendo en Inglaterra. De este modo, cuando se produjo la usurpación de las Malvinas por los ingleses, cinco años más tarde, no hubo fuerza naval para contrarrestarla. Obviamente, esto estuvo planificado por los acreedores, y su cómplice, Rivadavia.

Los mismos ingleses, admitieron el carácter fraudulento de esta negociación. Ferdinand White, espía inglés, enviado por la Baring al Río de la Plata, condenó los aspectos delictuosos de este acuerdo. Fue una operación usurera, un acto de saqueo y sumisión y el primer acto de corrupción ligado a la deuda externa. Según Scalabrini Ortiz, de la suma recibida, sólo llegaron al Río de la Plata en oro, como estaba convenido, el 4% de lo pactado, o sean 20.678 libras.

El primer negociador del empréstito Baring fue Manuel José García, ministro de Hacienda de Martín Rodríguez, gobernador de Buenos Aires de 1821 a 1824. Rivadavia, también fue ministro de este gobierno. García utilizó toda su influencia, para que se perdiera el Alto Perú. Fue agente de Rivadavia, cuando se pactó la entrega de la Banda Oriental al Emperador de Brasil. Llevó adelante una política antinacional que favoreció los intereses británicos. Fue por esa época que el ministro inglés dijera “América española es libre y si sabemos actuar con habilidad será nuestra” (George Canning, después de reconocer la independencia de las colonias latinoamericanas en la época en que el grupo rivadaviano concertaba el primer empréstito con la Baring) (Historia universal. Editorial Daimon) Rivadavia hacía “oídos sordos”.

En el conflicto de la Confederación con el Imperio, Argentina había vencido a brasil en Ituzaingo, y faltaba el empujón final. Alvear quería llegar hasta Río de Janeiro, pero los ingleses tenían otros planes. la “Federación del Uruguay”. Era un proyecto británico para formar un Estado reuniendo a la Banda Oriental, Río Grande, Entre Ríos, Corrientes y Paraguay, que compensara el poderío de la Confederación y del Imperio. Rivadavia, más interesado en el negocio con los ingleses y en someter al interior, hizo regresar el ejército y firmar un tratado vergonzoso a través de García. Las provincias del interior querían terminar una guerra ya ganada, pero Rivadavia estaba más interesado en sus negocios mineros con los ingleses, que en su patria, y prefiere que regrese el ejercito para imponer “la organización a palos” en el interior, aun a costa de ceder la Banda Oriental. Prevalecen las palabras del ministro Agüero de “la paz a cualquier precio”.

Los federales piden al gobierno y que les dejen a ellos el peso de la guerra pero Rivadavia prefería perder la guerra y la banda oriental, antes que dejarle el gobierno a los federales. e instruye a García para que vaya a Río de Janeiro a terminar la guerra “a cualquier precio”. Fue un arreglo tan vergonzoso que ante la indignación popular Rivadavia intentó usar a García de chivo expiatorio: “no solo ha traspasado sus instrucciones sino contravenido a la letra y espíritu de ellas” que ”destruye el honor nacional y ataca la intendencia y todos los intereses de la República” e intenta desconocer el arreglo.

“El tribuno”, de Dorrego, publica el “Reports” del capitán Head y la correspondencia entre éste y Rivadavia sobre el escandaloso negociado de las minas del Famatina. Se da cuenta de los sueldos según “libros” de la Mining a Rivadavia, las comisiones, trafico de influencias, etc. (Para mas detalles ver JM Rosa Hist.Arg. t IV)

Rivadavia no puede tapar tanta mugre con un pañuelo, y renuncia verborrágicamente:

“Me es penoso no poder exponer a la faz del mundo los motivos que justifican mi irrevocable decisión (también, como para exponer al mundo “los motivos”!!!)...He dado a la patria días de gloria (¿?)…he sostenido hasta el último punto la honra y dignidad de la Nación (menos la honra propia)…Dificultades de nuevo orden que no me fue dado prever (¿?) han venido a convencerme de que mis servicios no pueden en lo sucesivo serle de utilidad alguna (le habrán sido alguna vez?)...sensible es no poder satisfacer al mundo de los motivos irresistibles que justifican esta decidida resolución...(bla bla bla)Quizás hoy no se hará justicia a la nobleza y sinceridad de mis sentimientos, mas yo cuento con que al menos me hará algún día la posteridad, me hará la historia” (¿Sabría anticipadamente que Mitre y Sarmiento se ocuparían de la historia ?)

Dorrego quiere seguir la guerra a toda costa pero hasta el banco de la provincia (manejado por intereses y accionistas ingleses) le niega todo crédito. Regresado el ejército, Lavalle derroca ilegalmente a Dorrego y lo fusila (incentivado por unitarios, del Carril entre ellos)

En semejantes circunstancias llega San Martín de Europa (embarcado por precaución con el apellido materno) a Montevideo y se entera del fusilamiento de Dorrego. San Martín es mal recibido, y Paz (gobernador interino) le escribe a Lavalle (que está en campaña) :”Calcule Ud las consecuencias de una aparición tan repentina”.

Desacreditados los revolucionarios “Decembristas”, le ofrecen a San Martín el Gobierno, para “salvar la revolución con su prestigio”, pero San Martín se rehúsa a aceptar, y en carta a O´Higgins le explica los motivos:

“El objeto de Lavalle era el que yo me encargase del mando del ejército y provincia de Buenos Aires y transase con las demás provincias a fin de garantizar a los autores del movimiento del 1 de diciembre. Pero Usted reconocerá que en el estado de exaltación a que han llegado las pasiones, era absolutamente imposible reunir los partidos en cuestión, sin que quede otro arbitrio que el exterminio de uno de ellos. Los autores del movimiento del 1 de diciembre son Rivadavia y sus satélites y a Ud le consta los inmensos males que estos hombres le han hecho no solo a este país sino al resto de América con su infernal conducta; si mi alma fuese tan despreciable como las suyas yo aprovecharía esta ocasión para vengarme de las persecuciones que mi honor ha sufrido de estos hombres, pero es necesario enseñarles la diferencia que hay entre un hombre de bien y un malvado” (J. de San Martín)

A pesar de todo esto, Rivadavia figurará como un “ciudadano ilustre” y su nombre figurará en calles, pueblos, ciudades y sillones.

¿Qué pensaba San martín sobre Rivadavia? O’Higgins, en una carta que escribió en 1828 a San Martín define a Rivadavia, como “el hombre más criminal que ha producido el pueblo argentino”.

San Martín, con motivo del fusilamiento de Dorrego, se expresó de la siguiente manera:

“Los autores del movimiento del 1º de Diciembre,- se refiere al fusilamiento de Dorrego - son Rivadavia y sus satélites y a usted le consta los inmensos males que estos hombres han hecho, no sólo al país, sino al resto de América, con “su infernal conducta.”... ...“En nombre de vuestros propios intereses os ruego que aprendáis a distinguir los que trabajan por vuestra salud, de los que meditan vuestra ruina…”

Rivadavia no fue ”El hombre de Estado más grande del mundo”, (según Mitre) sino ”El de “Infernal conducta”, (según San Martín)

El problema no es "el capital" en si mismo; el problena es "el capital usurero", sea éste privado o estatal.

Etapas de la economia argentina.

 

Etapas de la historia económica argentina


Historia económica argentina

La historia económica argentina puede dividirse en 4 periodos: Anterior a 1880, de 1880 a 1930 (Agroexportador), de 1930 a 1976 (Sustitución de Importaciones), y de 1976 a 2001 (Apertura económica).

Periodo anterior a 1880: Este periodo se caracteriza por un relativo aislamiento de las diferentes regiones del país, estando la Argentina dividida políticamente en gran parte de esta etapa. La economía era básicamente ganadera, siendo la principal actividad para la exportación la producción y el salado de carne vacuna en saladeros. La elite económica esta formada por dueños de estancia que tenían gran cantidad de ganado y tenían a su cargo a un grupo de gauchos, en muchos casos organizados militarmente, constituyéndose así los estancieros en caudillos. Muchas de las luchas internas estaban motivadas por ver quien controlaba la aduana y el puerto de Buenos Aires por donde pasaba la mayor parte del comercio exterior. En las primeras etapas vemos el enfrentamiento entre unitarios y federales, que tenían diferentes concepciones económicas, siendo los unitarios los más propensos al libre comercio. Aunque en algunas etapas las tarifas aduaneras fueron altas, igualmente por medio del contrabando se infiltraban los productos ingleses que iban desplazando a las actividades artesanales que se desarrollaban en el país. Sobre el final de esta etapa se logra la unificación política del país y con ello comienza una etapa de colonización de nuevas tierras y se crean los primeros ferrocarriles.

Periodo Agro exportador: Con la llamada Conquista del desierto se logro integrar al país grandes extensiones de tierras arrebatadas de las poblaciones aborígenes que fueron derrotadas. A partir de 1880 el modelo económico pasa a ser el de grandes estancias productoras de productos exportables como carne y granos. El país tiene fuertes lazos comerciales con Inglaterra que pasa a ser el principal financista e inversor en el país, especialmente en los ferrocarriles que se extienden a casi todas las provincias convergiendo en Buenos Aires y Rosario que actúan como puertos explotadores de los productos agrarios. La mayoría de los productos industriales son importados, pero ya se comienzan a formar algunas industrias livianas que no incorporan demasiada tecnología, sobre todo en áreas como frigoríficos, alimentos, bebidas, materiales para la construcción, jabón, tabaco y algunas textiles. La expansión económica provoco una carencia de mano de obra y en este periodo se produce una gran afluencia de inmigrantes europeos, sobre todo españoles e italianos que se concentraron en las zonas del litoral sobre todo. La elite económica estaba formada por los grandes propietarios de tierras que eran anglófilos y liberales. Este modelo de económico tenia sus altibajos y se produjeron crisis como la de 1890 producto del alto endeudamiento. Estas crisis estallaban cuando había algún deterioro en los términos de intercambio, o cuando el Banco de Inglaterra incrementaba sus tasas de interés, encareciendo el financiamiento y provocando un retiro de los capitales invertidos. A principios del siglo 20 comenzaron a formarse organizaciones sindicales de extracción anarquista en muchos casos, influenciadas por las ideologías con las que venían los inmigrantes europeos, aunque estos movimientos fueron en muchos casos reprimidos en forma sangrienta, estas luchas igualmente consiguieron algunas reivindicaciones. Durante la primera guerra mundial se produce un periodo de crecimiento de la industria debido al faltante de productos importados. En el año 1929 se produce el crack de la bolsa de Wall Street y con ello se desencadena una crisis ya que cae la demanda de los productos exportables, y se produce una gran caída económica del país con alta desocupación, lo que lleva al derrocamiento del gobierno democrático y plantea la necesidad de un nuevo modelo económico.

Periodo de sustitución de importaciones: Debido a la crisis económica de 1929 - 30 al país se le cierran las principales exportaciones y fuentes de divisas. Por ello se hace necesario un cambio del enfoque, concentrándose en el mercado interno más que en el intercambio con el exterior. El estado comienza de manera tímida a ejercer un rol mas activo en la economía, interviniendo en los mercados monetarios y de préstamos, fijando mayores aranceles y cupos a las importaciones, y actuando como motor de la demanda. También se forman algunas empresas estatales. Ante estos estímulos se comienzan a canalizar los esfuerzos del sector privado a la producción de bienes de consumo industriales y alejándose algo de la inversión agrícola. Con el triunfo del peronismo en 1946 se produce un boom de industrialización, solamente frenado por la necesidad de generar divisas para la adquisición de bienes de capital para la industria. Se produce en esta etapa una integración de las clases mas bajas al consumo, debido a la política redistributiva del gobierno de Perón, lo que dinamiza aun más la actividad industrial. El cuello de botella de este desarrollo fue la carencia de industrias pesadas y la carencia de recursos energéticos de manera suficiente, por ello se daban ciclos de crecimiento con aumento del poder adquisitivo del salario, lo que llevaba a una mayor demanda de insumos importados para la industria, lo cual traía aparejada con el tiempo una crisis y un ajuste del tipo de cambio lo cual provocaba inflación y caída del salario real, hasta alcanzarse un nuevo equilibrio y una nueva etapa de expansión. La influencia de Inglaterra como potencia distribuidora de capitales disminuye sensiblemente, tomado su lugar Estados Unidos. Las nuevas industrias se concentraron sobre todo en la zona del litoral por lo que el estado interviene activamente para desarrollar otras zonas como Córdoba. Un instrumento de desarrollo y paliativo del la carencia de industria pesada fue la creación de Fabricaciones Militares que producía insumos básicos como hierro y acero, acido sulfúrico, armamentos, etc.... También tenemos el desarrollo de YPF como productora de Petróleo y como generadora de negocios para sus proveedores de insumos, aunque no llegaba a colmar las necesidades energéticas del país. La actividad sindical pasa en la etapa peronista a ser absorbida por este movimiento con diferentes matices, el Estado pasa a regular las relaciones obrero patronales enmarcándolas en los convenios colectivos de trabajo que persisten hasta la actualidad, para asegurar la cooperación mutua. Luego del golpe del 55 el peronismo es proscrito, y se abre la economía a algunas inversiones extranjeras lo que ya había comenzado a insinuarse en la segunda presidencia de Perón. En los años 60 se logra desarrollar los complejos metalmecanicos y petroquímicos para abastecer a la industria liviana. Estos años son de conflicto debido a la lucha peronista para poder volver al gobierno, lo cual se consigue en el 73. Esta es una época signada por la violencia política y además estalla una crisis petrolera internacional que afecta a la economía mundial. En 1976 se produce un golpe de estado en Argentina que instaura un nuevo modelo económico.

Periodo de apertura económica: Con la llegada del proceso al gobierno se produce un cambio en el modelo económico. Se abren las importaciones y se flexibilizan a punta de pistola las relaciones laborales. Además el estado recurre cada vez más al endeudamiento externo para financiarse, y fija pautas cambiarias que facilitan la entrada de capitales golondrina especulativos, que invierten solo en negocios financieros. Esto provoca una decadencia de la industria y una baja del poder adquisitivo de los salarios. El país se concentra en exportar commodities y cada vez es necesario generar mayores excedentes para pagar los intereses de la deuda y la fuga de capitales especulativos. El país se encuentra expuesto cada vez mas a los vaivenes de los mercados financieros internacionales que provocan periódicas crisis y devaluaciones, y alta inflación. Con el regreso de la democracia en 1983 esta situación no cambia demasiado, pero en la presidencia de Menem se profundiza aun mas la tendencia con la venta a precio muy bajo de las empresas estatales, de esta manera el estado pierde su rol en la economía y se limita a ser un mero recaudador de impuestos que se dedican en gran parte a pagar los intereses de la deuda externa que sigue aumentando. Con los recursos provenientes de estas ventas y de un mayor endeudamiento, se logra un breve periodo de bonanza signado por la paridad peso dólar mediante la ley de convertibilidad, que ayudo a combatir la inflación, pero a su vez le dio un seguro de cambio a las inversiones especulativas. LAs industrias se concentran en manos de grandes grupos transnacionales que se dedican a actividades de alta tecnificación y poca mano de obra, enfocadas al consumo masivo y a la exportación de commodities muchas de origen agropecuario como los derivados de la soja. En 1998 comienza una serie de crisis internacionales que provocan una fuga de capitales y una recesión, la desocupación se generaliza y llegan a bajar incluso los salarios y jubilaciones de manera real y nominal. Todo esto finaliza en 2001 con un crack del sistema bancario, se congelan los depósitos y la economía colapsa. Ante esto estalla el descontento popular que termina derrocando al gobierno de De la Rua.

2002 - 2003 : Ante la crisis en el año 2002 se produce una devaluación y un cese al pago de la deuda externa y un rebote económico ayudado por un clima internacional cada vez mejor para las exportaciones argentinas, registrándose precios record en la soja y otros cereales. Además el estado pasa de una situación de déficit fiscal crónico a un superávit que permite de a poco ir reduciendo la dependencia de los capitales externos. 

martes, 28 de julio de 2020

Seis errores del monetarismo: por qué emitir no alimentará la inflación

Seis errores del monetarismo: por qué emitir no alimentará la inflación

OPINIONES

Viejos ortodoxos argentinos y jóvenes libertarios repiten como un mantra que la inflación es un fenómeno exclusivamente monetario. La realidad es más compleja y se puede explicar a través de seis puntos clave.

Todos conocemos la premisa monetarista que se suele repetir como un mantra: la inflación es un fenómeno exclusivamente monetario. Así, viejos ortodoxos argentinos y jóvenes libertarios, con más certeza que capacidad de pensar o cuestionar su propia teoría, se embarcan en defender y repetir los postulados monetaristas que terminan siempre en políticas de ajuste, concentración económica y caída salarial.
Es que el monetarismo con su sencillez teórica entiende que sólo la emisión monetaria es la causante de la inflación, siendo esto una relación supuestamente univoca. Por lo que con este único postulado, que podría escribirse simplemente en un sobrecito de azúcar, busca explicar prácticamente todos los problemas económicos, casi como si no hubiera necesidad de escribir libros, plantear otros problemas o hacer revisiones empíricas sobre su doctrina. De allí que como actualmente pasa, en el que aumenta la emisión, denuncian que en poco tiempo vendrá una hiperinflación, aún cuando el ritmo de los precios esté bajando (la inflación anualizada de diciembre fue 54% y la de junio 43%).
Sin duda pueda resultar atractivo explicar todo solo con una variable sin considerar nada más, pero también se debe reconocer que la realidad es mucho más compleja que eso. Por ello mismo, dado los grandes problemas y errores que esconde la doctrina monetarista busquemos plantear seis preguntas para cuestionar algunas de sus certezas.

1 - ¿Es una regla mecánica?

La primera pregunta apunta a plantear los problemas de la supuesta identidad que existiría entre emisión e inflación, como si fuera una regla mecánica, objetiva e incuestionable. De este modo, por ejemplo, podemos preguntarnos por la simetría: si existe la certeza de que al subir la emisión sube la inflación, tendría que pasar lo inverso cuando la emisión pasa a ser negativa, obteniendo también entonces inflación negativa. Sin embargo, como sabemos, no ocurre ello: los precios tienen más facilidad para subir pero muchas rigideces para bajar. Por lo tanto, la identidad entre emisión e inflación no es tal: la deflación casi nunca existe y el ritmo de movimiento de los precios no se puede manejar a control remoto solo con la cantidad de dinero. Es decir, no hay fenómeno mecánico entre una cosa y otra.
Pero además tampoco es clara cómo opera la relación: si subimos un 10% la emisión ¿tendremos un 10% de inflación (o tendremos más que ese número, o acaso menos)? Otra pregunta refiere a lo que pasa cuando aumenta la cantidad de dinero, pero bajan los precios, como por ejemplo con la trampa de la liquidez, algo que también suele ser silenciado. De aumentar la cantidad de dinero, además, tampoco es claro si aumentarán los precios, sino que además –de subir- no sabemos en cuántos períodos de tiempo ocurrirá, a qué ritmo y a qué se deben los retrasos. Por tanto, la existencia de elasticidades dispares (a veces negativas, otras neutras y otras tantas positivas) indica que la supuesta regla monetarista muchas veces falla, tiene problemas que no puede explicar y que, en realidad, es más lábil que cierta: su inflexibilidad y rigurosidad entonces son un mito.

2 - ¿La inflación es mono o multicausal?

El segundo gran problema del monetarismo es su rigidez conceptual. Al postular la exclusividad de la inflación debida a los fenómenos monetarios deja al descubierto su gran pobreza analítica resultando finalmente en un ridículo mayúsculo.
En la Argentina sabemos que el principal determinante de la inflación es la suba del precio del dólar. También actúan en ella factores como la concentración económica de mercados claves, los ajustes tarifarios, los movimientos del valor de la nafta, la puja distributiva, los precios externos de los bienes primarios, las expectativas, los desequilibrios productivos, las tasas de interés en el mundo, el ciclo económico, la estacionalidad y los ahogos del sector externo.
Veamos un simple ejemplo: durante el macrismo desde mediados de 2017 hasta fines de 2019 la emisión prácticamente fue nula, sin embargo en 2018 al duplicarse el valor del dólar, la inflación se duplicó (pasó de ser del 24% en 2017 a 48% en 2018) y volvió a subir un año después. Vemos acá que la validez empírica de la teoría monetarista brilló por su ausencia.
En lo que va de julio, el dólar subió en los principales bancos de la city.
En lo que va de julio, el dólar subió en los principales bancos de la city.

3 - ¿De qué hablamos cuando hablamos de emisión?

En tercer lugar el monetarismo nunca aclara a qué se refiere exactamente con emisión o fenómenos monetarios, pues existen muchos mercados de dinero. A veces hablan de la “maquinita” refiriéndose a la simple emisión de billetes y monedas (M0), pero a veces se refieren a los niveles del dinero bancarios, como las cuentas corrientes (M1) u otras que incluyen a las cajas de ahorro (M2), mientras que en otros momentos hablan de que es necesario incluir encajes bancarios y otros mecanismos de esterilización para analizar el circulante dinerario. Aunque las más de las veces no se refieren a nada de eso, sino a la emisión respaldada con reservas (increíblemente, respaldada en dólares, ¡otra moneda!).
Es decir, existen múltiples agregados monetarios, con lógicas y formas de funcionamiento no siempre iguales en cada caso. La estructura monetaria y su operatoria son propias de cada país y de cada momento histórico en ellos, dado que su cultura bancaria, financiera y monetaria son heterogéneas: la moneda no funciona del mismo modo en el Congo, que en Alemania, en China o en la Argentina. Entonces, si consideramos los diversos elementos, volvemos a reforzar la idea de que no es posible establecer una relación clara ni lineal entre emisión e inflación, por lo que no existe la ley universal monetarista tal como se postula.

4 - ¿Por qué muchos países imprimen y no sube la inflación allí?

El cuarto problema se liga a considerar todos los ejemplos existentes en los que la relación entre emisión e inflación es nula o incluso inversa. Por ejemplo, Japón estuvo en recesión durante gran parte de la década de 1990, sufriendo deflación. Para ello las autoridades quisieron quebrar eso y darle un sentido positivo a los precios para evitar que sigan cayendo, así se largaron a emitir, sin embargo se encontraron con la famosa trampa de la liquidez y no tuvieron la inflación que estaban buscando con solo emitir.
En la actualidad podemos ver cómo en plena pandemia y en la emergencia económica mundial provocada por el Covid-19, los principales países del mundo se han largado a emitir a lo loco. No obstante, por más que en Europa o en Estados Unidos le den “a la maquinita” no se registra inflación allí.
La respuesta que suelen dar quienes defienden el monetarismo frente a estos graves problemas empíricos es que eso ocurre en “países serios” y porque la población tiene “confianza” en sus autoridades monetarias, aumentando incluso la demanda de dinero en esos lugares a pesar de emitir. Lo curioso, igualmente, es que apelar a la idea de “confianza” implica aceptar que la relación entre emisión e inflación no es objetiva, sino subjetiva y cultural: una apreciación que vuelve a dejar de lado el mecanicismo o la certeza básica del monetarismo, pues intervienen entonces evaluaciones y diagnósticos muchas veces ideológicos, contextuales e históricos.
Del mismo modo, debemos subrayar lo que es obvio: las principales monedas fuertes del mundo (como el dólar, el euro, la libra esterlina o incluso el bitcoin) son monedas fiduciarias. Es decir, se basan en la confianza y no tienen respaldo ni regla alguna. Por lo cual, la regla mecánica e infalible no puede sostenerse tampoco aquí.

5 - ¿Hablamos de física o de una ciencia social?

El quinto problema del monetarismo es que el dogmatismo de su mantra le hace pensar que estudiar economía es lo mismo que estudiar física, es decir pensar en cómo actúan objetos inertes entre sí, cuando en realidad –y aunque les duela- nos referimos a una ciencia social, en la cual están implicadas relaciones de poder, clases sociales, problemas distributivos, estructuras productivas desequilibradas, conflictos sociales, la relación centro-periferia y tradiciones económicas específicamente históricas propias de cada lugar.
Por ejemplo, las expectativas económicas para determinar el consumo, la inversión, el nivel de precios, el ahorro o la compra de dólares se establece según diagnósticos ideológicos y contextuales. Si existe un presidente “pro-mercado” o uno “populista”, por más ambos que tomen las mismas medidas, diferirá en cómo reaccionarán los agentes sociales ante ellos: aquí no hay objetividad sino ideología.
No es posible establecer de manera exacta los ciclos económicos porque la economía depende de sociedades vivas, cambiantes y en conflicto. Por ello, por más que nos puedan servir las herramientas matemáticas o el cálculo, nunca obtendremos valores precisos en todas las variables. Si fuera así y pudiéramos calcular todo, la Unión Soviética hubiera triunfado en lugar de derrumbarse. No se puede hablar en abstracto sino de cada sociedad y coyuntura específica. De esta manera, la postulación de reglas mecánicas, universales, objetivas e inflexibles no es posible. De allí otro grosero error del monetarismo.
La consultora Ecolatina afirmó que Argentina necesita fortalecer el peso doméstico para generar un mercado de crédito amplio posibilitando que las empresas se endeuden para financiar inversiones y para que el Gobierno no deba hacerlo en moneda extranjera.
La consultora Ecolatina afirmó que Argentina necesita fortalecer el peso doméstico para generar un mercado de crédito amplio posibilitando que las empresas se endeuden para financiar inversiones y para que el Gobierno no deba hacerlo en moneda extranjera.

6 - ¿Cómo funciona la regla en los límites?

El último cuestionamiento al monetarismo podría permitirnos hacerle un reconocimiento: efectivamente es posible pensar en algún tipo de vinculación entre emisión e inflación en los extremos. Es decir, si no existiera regla monetaria alguna, ningún gobierno tendría necesidad de recaudar impuestos sino que simplemente podría emitir y gastar todo lo que necesite sin consecuencia alguna. No obstante, sabemos que no es así: ningún gobierno puede imprimir al infinito sin generar efectos indeseables.
Ahora bien, el problema radica en pensar entonces al monetarismo en sus extremos: a veces sin emisión tenemos inflación, otras con emisión no la tenemos, sabemos que si tenemos emisión negativa eso no nos garantiza inflación negativa, pero sí que si la emisión es radicalmente descontrolada habrá efectos inflacionarios.
Sumemos otros problemas: además de que la cuestión elástica entre dinero y precios no es clara, tampoco lo es con respecto a los rezagos de tiempo en que puede funcionar o pasar a ser neutral. Por lo que la cuestión de los casos límite el monetarismo tiene algo de razón pero también dificultades en explicarlos: cuándo y por qué en ciertos momentos funciona la regla y en otros no.
En suma, vemos que existen muchos cuestionamientos a la doctrina monetarista, doctrina con la cual muchas personas fanáticamente se identifican, repitiendo un mantra univoco entre emisión e inflación. Como hemos dicho, es verdad que es atractivo explicar todo solo con una variable, pero el problema con ello es que empequeñece el debate y la realidad. Por eso, en vez de tener solo certezas es mejor desafiar al pensamiento focalizando en los problemas de una teoría en lugar de cerrarse en la terquedad de defenderla como una verdad incuestionable. Tal vez así surjan mayores esfuerzos para entender nuestra realidad y aportar mejores soluciones a ella.
* Economista. Doctor en Ciencias Sociales (UBA/UNDAV/Conicet). Autor del libro Las crisis económicas argentinas. De Mitre a Macri.